sábado, 11 de agosto de 2012

REVOLUCIÓN RUSA

LA REVOLUCIÓN RUSA 1917



Las causas de la Revolución

A pesar de que Rusia había desarrollado ciertas industrias en Moscú y San Petesburgo, su economía seguía siendo predominantemente agrícola. La mayor parte de la población era campesina y la mayor parte de los soldados eran campesinos, una guerra prolongada significaba la ruina para ellos porque no podían trabajar sus tierras. En las ciudades, la crisis económica se traducía en huelgas y agitaciones cotidianas, por el descontento hacia un régimen autoritario. En 1914 el régimen zarista, estaba en crisis, su entrada en la guerra mundial y las derrotas militares frente a los alemanes, habían provocado: pérdidas territoriales, pérdidas económicas y miles de vidas humanas.
Durante 1916, los soldados y los obreros comenzaron a formar consejos o soviets que desafiaban abiertamente la autoridad del zar.
En febrero 1917, el descontento contra el zarismo (Zar era el emperador ruso) crecía. Los socialistas organizaron una Revolución donde el ZAR Nicolás II terminó por abdicar (renunciar. Rápidamente se organizó un gobierno provisional cuyo líder más destacado era Alejandro Kerenski., perteneciente al partido Liberal- socialista. Su objetivo era establecer una democracia parlamentaria.

Las consecuencias de la Revolución

Sin embargo, los problemas continuaban: la crisis social y económica continuaba. Los soviets se habían convertido en un poder paralelo que tenían como centro San Petesburgo. Los soviets eran socialistas cuyo partido llamaron “bolchevique”, liderado por Vladimir Ulianov, alias Lenin.
Lenin inspirado en las ideas de Marx (filósofo alemán que defendía la “lucha de clases”) pensaba que la revolución iniciada en febrero debía convertir en una revolución social y obrera. Para cumplir este objetivo era necesario buscar la paz internacional, distribuir las tierras entre los soviets y entregar al control obrero el manejo de las fábricas.
En 1918, y tras el triunfo de los soviets, Rusia se retira de la guerra.
Crisis en la Revolución:
Sin embargo, los problemas de terminar la guerra y formar un gobierno estable, no se solucionaron. Comenzaron las diferencias entre los socialistas y los soviets (grupos de obreros y campesinos partidarios del comunismo marxista o revolucionario).
Lenin, líder del partido bolchevique elaboró un plan que combinaba 3 soluciones:
F  El fin de la guerra
F  El reemplazo de un gobierno provisional formado por soviets
F  Y el reparto de tierras entre campesinos

EL COMUNISMO LENINISTA

 En octubre de 1917, los bolcheviques se afirmaron en el poder, progresivamente fueron controlando el gobierno. Dispusieron dos medidas:
1.     El inicio de la paz con Alemania, a través del tratado de Brest- Litvosky
2.     Y el reparto de tierras entre campesinos.
El gobierno quedó en manos del CONSEJO DE COMISARIOS DEL PUEBLO, cuyo presidente sería Lenin. Comenzó una guerra civil entre el ejército blanco (democráticos, apoyado por potencias aliadas) y el ejército rojo (comunistas). Triunfa el ejército rojo dirigido por Trosky.
El gobierno del Consejo se convirtió en autoritario estableció:
F  el llamado comunismo de guerra, que colocaba la economía al servicio de esta.
F  La censura de prensa
F  El funcionamiento de la policía política.
F  Organiza la Tercera internacional. El comunismo se extiende por Alemania, Italia y Gran Bretaña.  
Al terminar la guerra civil el régimen soviético se consolidó entre 1921 y 1924, si bien hubo AUTORITARISMO no será tan marcado como el que vendrá.
Lenin llevó a cabo el plan económico denominado: la Nueva Política Económica (NEP) cuyo objetivo era acelerar la recuperación de la economía soviética promoviendo mecanismos del capitalismo. Esta política económica fue exitosa, el dinero se convirtió en el eje del éxito económico, muchos temieron de estar en el capitalismo.
En 1922 se formó la URSS (Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas). En 1924 muere Lenin. Stalin lo reemplazará.

lunes, 16 de julio de 2012

La Primera Guerra Mundial

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

 (1914- 1918) 


La expansión imperialista que, durante la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del siglo XX, protagonizaron las potencias industriales tradicionales (Inglaterra, Francia y Alemania) y las nuevas (EE.UU. y Japón) contribuyó a afirmar la idea que la humanidad marchaba por un camino de progreso continuo. La confianza en el progreso estaba sustentada en las relaciones sociales capitalistas y la difusión de los principios de la democracia liberal. Sin embargo, a partir de 1914, comienza el derrumbe de la Belle Epoque.

La Belle Epoque, se manifestaba como una época de prosperidad para los sectores burgueses de la sociedad europea. Predominaron los teatros, cafés, avances científicos. La expansión de la “civilización” parecía justificar el optimismo de aquellos años, que fueron denominados la bella época.    

La Primera guerra mundial comenzó el 28 de junio de 1914.    
CAUSAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


ECONÓMICAS


El desarrollo del capitalismo en su etapa imperialista originó profundas desigualdades entre los países centrales (producción industrial, por ej. Francia, Alemania, Gran Bretaña y los EE.UU.) y los países periféricos proveedores de materias primas (África, India, algunos países latinoamericanos, Australia, entre otros).

En este intercambio cultural resultaban favorecidos los países centrales porque el valor de sus productos industriales era superior al de las materias primas producidas por los países periféricos.  Pero, también durante el siglo XIX se originaron profundas diferencias entre los países centrales, ya que no todos tenían el mismo nivel industrial, por ej. desde la segunda mitad del siglo XIX, Estados Unidos y Alemania lideraron el desarrollo de la segunda fase de la Revolución Industrial. Alemania, se caracterizó por la expansión de la industria siderúrgica (acero) eléctrica y química, mientras que Estados Unidos, adoptó el sistema de producción en serie, concentraron capitales y organizaron grandes empresas que emplearon mano de obra de inmigrantes europeos, los empresarios lograron colocar sus mercaderías en un amplio mercado interno y en el mercado latinoamericano.    

POLÍTICAS- IDEOLÓGICAS


A fines del siglo XIX, los Estados de los países industrializados de Europa Occidental y  Estados Unidos estaban organizados políticamente en monarquías constitucionales o Repúblicas, en ellos se había consolidado la democracia liberal como un régimen de gobierno caracterizado por la utilización del voto universal para la elección de gobernantes o parlamento para la decisión de políticas de Estado.

En Europa Central y Oriental todavía existían monarquías absolutas, donde la sociedad estaba formada por súbditos y no por ciudadanos electores. Por ej. En el Imperio Ruso, gobernaba el zar (rey) Nicolás II de Romanov en forma absoluta, no existían las libertades políticas ni individuales, esta situación traía aparejado graves problemas sociales de los campesinos y obreros. El Imperio Austro- Húngaro, estaba formado por numerosas etnias de servios, Bosnios, eslovenos, que no deseaban ser parte del Imperio y reclamaban su autonomía. Estos reclamos nacionalistas chocaban con el gobierno autocrático del emperador austro-húngaro Francisco José.

Tampoco Italia y España, tenían democracias consolidadas. En Italia, la unificación había provocado enfrentamientos entre el Estado y la Iglesia, y en España era débil la democracia parlamentaria debido a la gran influencia de la Iglesia y de los terratenientes que se enfrentaban al anarquismo predominante en el movimiento obrero.

El desarrollo de conflictos internos y la expansión industrialista, provocaron tensiones que culminaran en la Primera Guerra Mundial.

factor desecadenante


La guerra estalló, cuando el 28 de junio de 1914 fue asesinado en Sarajevo, el candidato al trono imperial de Austria-Hungría: Francisco Fernando. A partir de entonces se sucedieron declaraciones de guerra entre países.

LOS IMPERIOS

Después de la derrota de Napoleón en 1815, habían quedado conformadas, en Europa, grandes masas territoriales que incluían diversos grupos lingüísticos, nacionales y religiosos. Pero, en la medida que estos grupos fueron acentuando sus nacionalismos, los grandes Estados se vieron en serias dificultades para mantener la cohesión de sus imperios.

El Imperio Austro- Húngaro
Existía una doble monarquía, heredada de los Habsburgo. El Imperio se formó en 1867, el territorio fue dividido en dos partes: la parte austríaca, de población mayormente alemana, estaban incluidos los territorios de los polacos, checos, eslovenos, croatas, serbios, rutenos e italianos. La capital era Viena. La parte húngara, estaba formada por rumanos, húngaros, eslovacos y croatas. La capital era Budapest.

La monarquía dual, estaba gobernada por un emperador o Káiser que en 1914 era Francisco José.  Había grandes demandas de los serbios, checos, croatas de luchas por su independencia. La falta de solución a problemas nacionalista y étnicos más la ambición expansionista del Imperio Austro- Húngaro en los Balcanes terminaran por debilitarlo.
mapa del Imperio Austro- Húngaro


EL IMPERIO RUSO

Era, y aún es, uno de los Estados más extensos del mundo. En 1914, el  imperio Ruso estaba gobernado de manera autocrática, por Nicolás II quien se oponía a cualquier reforma social, que diera más igualdades y libertades a los campesinos y obreros. Por otro lado, el Imperio Ruso era un Estado multinacional, si bien la mayoría eran eslavos rusos, también estaban conformados por finlandeses, lituanos, armenios, polacos, etc. La  política del zar fue la de la”rusificación”, es decir, imponer el idioma ruso y la religión cristiana en todo el Imperio, situación que condujo a levantamientos nacionalistas. Esta crisis política interna se le sumó las graves dificultades que tenía Rusia para mantener, en política exterior, su calidad de Imperio. Mantenía su política expansionista sobre los Balcanes y la zona Oriental (china, Taiwán, Corea y Japón).


Mapas del Imperio Ruso en 1914

El IMPERIO TURCO

El Imperio Otomano o turco, en 1914 estaba en franca decadencia. No era un Estado europeo propiamente dicho, pero dominaba la zona de los Balcanes y su capital estaba en Estambul. Su centro geográfico estaba en Anatolia, de población mayormente turca. El gobierno estaba centralizado en el sultán que tenía poderes absolutos. El sultán, también era el jefe religioso, llamado califa, es decir, sucesor del profeta Mahoma.

Los reformistas del imperio lograron en 1876 una constitución de tipo occidental que garantizaba la igualdad de derechos, las libertades individuales y un gobierno de tipo parlamentario. Sin embargo, el sultán Abdul Hamid II, volvió a concentrar todos los poderes y suspendió todas las reformas liberales, estas medidas provocaron reacciones religiosas y liberales. A esto se suma, la escasez de recursos económicos, la dependencia comercial a Gran Bretaña y Francia. En 1908, hubo un golpe de Estado que obligó a Abdul Hamid II a restablecer la Constitución, duró poco porque hubo otro golpe que derribó a Abdul y colocó a otro sultán absolutista. En esta época se acerca a Alemania por su desconfianza a Rusia y su expansión sobre los Balcanes. 


El IMPERIO ALEMÁN

Luego de la unificación alemana de 1871, el Imperio alemán constituyó en el centro del continente un poderoso Estado que cambió el equilibrio de las naciones europeas. Políticamente se organizó como un Imperio federal (Segundo Reich). El poder Ejecutivo estaba a cargo del Káiser que gobernaba por medio de un canciller. El Poder Legislativo era ejercido por un Parlamento o Reichtasg, elegido por el voto masculino. Aunque el gobierno no era totalmente democrático, ya que el emperador o Káiser  podía gobernar sin el parlamento.

Entre la unificación alemana (1871) y la Primera Guerra Mundial (1914) se pueden distinguir dos períodos: la era Bismarkiana y la era Guillermina.

La era Bismarkiana: entre 1871 y 1890, Otto von Bismarck, fue el canciller del Segundo Reich y también el protagonista de la política exterior europea, para ello buscó mantener un status quo (es decir, dejar las cosas como estaban) ya que Alemania mostraba un clara superioridad sobre el resto de los Estados Europeos, salvo con Inglaterra. Creó un sistema de alianzas y contra alianzas, por ej. Aisló diplomáticamente a Francia, que rechazaba la pérdida de   Alsacia y Lorena en la guerra contra Alemania n 1871. Este aislamiento lo logró con alianzas militares con Rusia, Austria- Hungría e Italia. Por otra parte, evitó chocar con Inglaterra en África.

La era Guillermina: Guillermo II, tomó el poder en 1888, creía que Alemania debía ejercer el dominio del mundo. Estas ideas se enfrentaron con las del canciller Bismarck, que terminó renunciando en 1890. Así el Káiser, Guillermo II, comenzó una política colonialista y expansionista.




LA GUERRA

Guerra de movimientos


En 1914, los europeos pensaban que la guerra sería corta. Los generales, estaban equivocados en su enfoque inicial del enfrentamiento, basado en el uso masivo de la infantería. Respondiendo a la enorme eficacia de las armas (fusiles, armas automáticas y artillería pesada), las fortificaciones fueron reforzadas. La caballería sería inútil como medio para romper el frente.

El comienzo del plan trascurrió perfectamente para el Reich. Sus tropas avanzaron sobre Bélgica el 4 de agosto, lo cual provocó la intervención inglesa. Sin embargo,  semanas después, chocaron con el ejército británico  y el ejército francés, quienes frenaron el avance alemán. La derrota germana frustró el plan original y acabó con las expectativas de una conflagración breve, marcando el abandono definitivo de los planes anteriores a la guerra. En ese momento comenzó la «carrera hacia el mar»: los dos Ejércitos marcharon hacia el Mar del Norte.

En el curso de 1915, dos nuevos países entraron en la guerra: Italia del lado de los Aliados y Bulgaria, al lado de las potencias centrales, que con este apoyo derrotan y ocupan a Serbia.

Guerra de trincheras


La guerra de trincheras o guerra de posición es una forma de hacer la guerra, en la cual los ejércitos combatientes mantienen líneas estáticas de fortificaciones en el suelo y enfrentadas. La guerra de trincheras surgió a partir de una revolución en las armas de fuego y a un incremento en su poder, sin que hubiese al mismo tiempo un aumento en la movilidad y en las comunicaciones.

La guerra en el mar


La guerra naval en la Primera Guerra Mundial se caracterizó por los esfuerzos de los Aliados, especialmente Gran Bretaña, de imponer un bloqueo marítimo a los Imperios Centrales, utilizando sus grandes flotas navales; y por el empeño de estos de romper el bloqueo o establecer ellos mismos uno efectivo hacia el Reino Unido y Francia. Los alemanes, que contaban con una importante flota de submarinos, intentaron imponer un bloqueo completo a estas potencias ya nombradas, interceptar el apoyo de sus colonias y romper las rutas de aprovisionamiento entre América (carne de Argentina, armamento estadounidense) y Europa.

1917: el viraje de la guerra


En 1917, el Estado Mayor alemán tomó la decisión de aguantar a los Aliados en el Oeste y hundir de una vez a las desalentadas tropas zaristas, luego de la victoria táctica de los británicos en Arras. Los franceses, tras el fracaso total de su ofensiva, no son capaces de lanzar ninguna otra ofensiva, limitándose a resistir. El 7 de junio los británicos lanzan una ofensiva , sin embargo, no consiguen romper el frente. El conflicto se estanca y el desaliento cunde en la retaguardia. La población civil padece restricciones, sobre todo en Alemania, bloqueada por los aliados.

En abril de 1917 los Estados Unidos le declararon la guerra a los imperios centrales, lo que le dio a la contienda el carácter mundial. No obstante, sus efectos no se sentirían sino hasta 1918. El hecho que motivó el ingreso de Estados Unidos en la guerra, fue el hundimiento del Lusitania (hundido el 7 de mayo de 1915), donde murieron 123 estadounidenses, por un submarino alemán. Este hecho provocó una viva reacción en Estados Unidos, que se preparó para entrar oficialmente en guerra al lado de los aliados.

En febrero de 1917 en Rusia estalla la Revolución Rusa, la cual obligó a abdicar al Zar Nicolás II, quedando el país bajo el mando de Kerenski quien continuó en guerra contra Alemania. Sin embargo en octubre estallaría la revolución bolchevique que depuso al gobierno de Kerenski. Este clima de inestabilidad permitió a los alemanes avanzar considerablemente en Rusia. Rusia sale de la guerra.

El fin de la guerra


El ingreso de Estados Unidos provocó un desequilibrio entre las alianzas europeas. Desde el inicio de la guerra Estados Unidos había intervenido indirectamente, vendiendo armas y alimentos, además de los créditos otorgados a los aliados. Esto resulto un gran beneficio económico para Estados Unidos. En 1917, cuando Estados Unidos ingresó en la guerra, el envío de soldados norteamericanos inclinó el resultado de la guerra a favor de los aliados.

LA PAZ: EL TRATADO DE VERSALLES


En 1918 los europeos estaban hartos de la guerra. Los soldados desertaban en sus puestos y huían. Alemania había fracasado en su ofensiva submarina. El fin había llegado.

El imperio Austro- Húngaro se rindió, poco después lo hizo el Imperio Turco, y en noviembre de 1918, lo hizo Alemania.

Durante 1919 y 1920, los diplomáticos de las principales potencias que participaron en la Primera Guerra Mundial se reunieron en la ciudad de París, para diseñar el orden internacional de posguerra:

Dos fueron los principios que guiaron a los negociadores:

1º.   Todo grupo nacional debe tener su Estado independiente.

2º.   Lograr el equilibrio entre las naciones. Propuesta del presidente norteamericano Wilson: “ni vencedores ni vencidos”.

Ambos principios fracasaron:

1º.   Porque el nuevo mapa europeo no satisfizo los reclamos nacionalistas de serbios, croatas, etc. Agrupados después de la guerra en Yugoslavia y Checoslovaquia.

2º.   El equilibrio, fue “desequilibrio”. Alemania debió aceptar un tratado de paz con condiciones ultrajantes para una nación, debido a que el tratado de Versalles le obligaba a pagar todos los gastos de la guerra, esto conduciría al caos político que terminó en el nacimiento del nazismo. Además para lograr el equilibrio se hacía necesario que un país se convirtiera en el garante de ese equilibrio. Gran Bretaña, que era la primera potencia mundial, quedó arruinada después de la guerra, poder que trasladó a Estados Unidos.



CONSECUENCIAS DE LA PAZ 


¨      Se reconstruyó el mapa europeo, tras la dislocación del imperio Austro- Húngaro, se formaron las Estados de: Austria, Hungría, Yugoslavia y Checoslovaquia.

¨      Otro acuerdo, desmembró al imperio Turco

¨      Alemania se la condenó a apagar los daños ocasionados por la guerra y ceder todos los territorios coloniales que poseía en África y Oceanía. También debía reducir drásticamente sus fuerzas armadas.

¨      En 1920 se creó la Sociedad de las Naciones, un organismo internacional cuyo fin era evitar una nueva guerra. escasa fue la participación de país en América. Como por ej. Argentina que se negó a formar parte de ella.   

martes, 19 de junio de 2012

CONSOLIDACIÓN DEL CAPITALISMO. LA COLONIZACIÓN DE ÁFRICA Y ASIA

La consolidación y expansión mundial del capitalismo en el siglo XIX

Historia: el mundo contemporáneo. Ed. Aique.2008.

Para el sentido común de la gente, el capitalismo surge con la Revolución Industrial en 1750 (mediados del siglo XVIII), sin embargo, para que surgiera este nuevo modo de organizar la economía y la sociedad (basado en la producción industrial, la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado) fue necesario un largo proceso de cabios en todos los planos de la vida de la sociedad europea.

El camino hacia la industrialización: “despegue industrial”

Fue en Inglaterra donde, durante el siglo XVII (1600), se produjeron cambios económicos, políticos y sociales que transformaron la organización feudal (Edad Media) y prepararon las condiciones para el advenimiento de una sociedad capitalista.
La continua expansión de los mercados y el comercio, produjeron cambios en la producción agrícola inglesa. Hasta este momento, la agricultura tenía como fin lograr la subsistencia. Con estos cambios, más las innovaciones técnicas, la producción agrícola aumentó. De este modo se obtenía un excedente para comercializar.
Los terratenientes ingleses para obtener más beneficios cercaron sus tierras, estos les permitió hacer de la comercialización de sus productos un negocio rentable, pero muchos campesinos, sin tanta suerte, se quedaron sin tierras y sin herramientas, convirtiéndose en asalariados, ya que la mayoría emigra a la ciudad, para encontrar en las fábricas un trabajo.

La expansión ultramarina y la incorporación de nuevas colonias ampliaron el comercio internacional. Esto impulsó a los comerciantes burgueses a encontrar la manera de producir mayor cantidad de artículos más baratos.los burgueses, ávidos de aumentar su producción (sobre todo lana y algodón) comenzaron a contratar a artesanos y campesinos, hasta que en 1760 se creó la lanzadera volante” que provocó cambios en el proceso de elaboración de paños y en la organización de la industrial textil. Esta máquina permitió producir más cantidad de tela con menos obreros. Los artesanos, reunidos en gremios, se opusieron a estos cambios debido a, por un lado, el detrimento de la calidad del trabajo por el aumento de producción, y por otro lado, por la pérdida de trabajo frente a la creación de máquinas que reemplazaban el trabajo humano. Sin embargo para los burgueses comerciantes, ahora convertidos en empresarios capitalistas, las ganancias fueron óptimas.  
Este proceso se consolidó en 1750 en Inglaterra y ha sido denominado: Revolución Industrial. Muchos historiadores toman este proceso en dos fases;
§  La primera fase, en 1750, que fue el “despegue industrial”: que se produce a partir de la industria textil algodonera.
§  La segunda fase, en 1850, es la de “consolidación del capitalismo”, impulsada por los descubrimientos científicos y técnicos, en Inglaterra, Alemania, Francia y EE.UU.

  La economía: la consolidación del capitalismo

La 2° fase de la Revolución Industrial se inició a partir de 1850 en Europa Occidental y en EE.UU.
Las nuevas industrias que se desarrollaron fueron las que utilizaron hierro, acero  y carbón. La construcción de FF.CC. fue la principal actividad industrial que combinó estos tres elementos. A fines del siglo XIX, se incorporaron a la industria la electricidad y los elementos químicos.
El Imperialismo de los Estados industrializados
La aplicación de las innovaciones técnicas, en las industrias, hizo necesaria grandes inversiones de capital. Estas inversiones trajeron como resultado un aumento en la producción, provocando una crisis de superproducción, desequilibrada entre la oferta y la demanda.
Las grandes industrias, frente a las enormes pérdidas abandonar la política económica de la libre competencia. Muchas, comenzaron a fusionarse y a realizar acuerdos entre ellas con el objeto de controlar el mercado y obtener grandes ganancias.
Este “proteccionismo” económico fue sostenido por los Estados industrializado que para proteger sus industrias, prohibieron el ingreso de mercaderías extranjeras que perjudicaban el mercado interno. Al mismo tiempo, comenzaron, un proceso de imperialismo, con el fin de obtener nuevos mercados y materias primas baratas. Así, Inglaterra conquistó a la India y territorios africanos. Francia ocupó el norte y centro de África. Luego, España, Holanda, Portugal, Bélgica, Alemania y Japón participaron en el reparto de África.       

ü  La expansión del mercado y la DIT
Con la expansión se produjo una División Internacional del Trabajo. Los centros industrializados se especializaron en productos industriales, los países no industrializados se convirtieron en “periferias” de esos de esos centros: se especializaron en producción de materias primas. Por ej. en la relación centro- periferia: Gran Bretaña- Argentina.
ü  Capital financiero- concentración industrial
El desarrollo tecnológico posibilitó un crecimiento extraordinario de la producción industrial. Los bancos ampliaron sus actividades, dieron créditos a largo plazo a los miembros más poderosos de la economía y en muchos casos invirtieron capitales en la industria. A esta fusión del capital financiero con capital industrial se llamó: capital financiero.
Las grandes empresas comenzaron a disputarse el dominio de los mercados. Algunas sobrevivieron, controlaron la oferta y los precios. A esta práctica se llamó monopolio, que en EE.UU. tomaron el nombre de trust. Otras empresas se asociaron para ampliar el control del mercado, a estas asociaciones se las llamó cartels.

Las nuevas formas de organización del trabajo: 

Las grandes empresas competían por el dominio de los mercados, para reducir sus costos y elevar su productividad incorporaron nuevas herramientas de trabajo y nuevas formas de organización. Por ej. el ingeniero Tylor: elaboró un nuevo sistema de trabajo, llamado tylorismo: consistió en una severa disciplina y una nueva división de trabajo en el interior de la fábrica, en la que cada obrero se dedicaba a la fabricación de piezas específicas, lo que originó una reducción salarial, pero permitió a los empresarios aumentar su capital.
Esta producción en serie, se aplicó en las fábricas de autos Ford en el siglo XX, introduciendo nuevas máquinas- herramientas, que realizaban la mayor parte de las operaciones antes hechas por obreros y la conexión de todo el proceso a través de una cinta sin fin que trasladaba las piezas. Esto se denominó fordismo.
La aplicación del taylorismo y luego del fordismo, significó el fin de una época en la que el artesano decidía cuánto tiempo debía dedicar a la producción de piezas. Desde entonces, el capital controló el tiempo y el ritmo de trabajo de cada obrero.

LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS

El desarrollo de la industrialización en Europa Occidental y EE.UU. transformó la vida social:
·        Disminuyó la tasa de mortalidad y aumentó la población.
·        Migraciones rurales a las ciudades, donde se concentraban los grandes capitales industriales.
·        El aumento en la circulación de bienes y servicios provocó un aumento del consumo, artículos que antes eran costosos (por ej. relojes) estuvieron al alcance de un mayor número de personas. Esto se ha denominado consumo masivo.
·        Para incentivar el consumo, surgió a mediados del siglo XIX (1850) un nuevo mercado: la publicidad.
·        Hubo grandes transformaciones en la vida cotidiana:
a.      Se extendió la alfabetización: una mejor instrucción permitía la existencia de obreros especializados, a la vez que ciudadanos consumidores, era importante saber leer para interpretar las publicidades. La educación primaria se convierte en gratuita.
b.      Desaparece la familia extensa, antes vivían todos en una misma casa que hacía también de taller familiar: padres, abuelos, hijos, nietos. Con la producción fabril, el obrero contratado individualmente, percibía un salario, compraba en el mercado los bienes que necesitaba. Así se mudaba a su hogar, formado por su esposa e hijos.   
c.       La burguesía industrializada, formada por empresarios, inversores y grandes propietarios, se convirtió en la clase dominante o llamada clase alta. Estos formaban parte de las elites, o minorías selectas, de las que pocos formaban parte. Se podía acceder triunfando en el mundo de los negocios, ó a través de carreras universitarias que les permitía obtener un cargo bien remunerado. Otro camino para acceder a la clase alta era la carrera militar. Vivían en mansiones, lejos de la ciudad, disfrutaban del placer de viajar. Impusieron nuevas costumbres como la elegancia en el vestir, asistir a óperas, al teatro. Así surgieron grandes negocios como el turismo y la alta costura. Controlaban la prensa, influían en la opinión pública. Impusieron una moral individualista, es decir, donde los méritos, el esfuerzo y los logros individuales son los que deben valorarse.
d.      Entre los sectores medios o clase media se encontraban, funcionarios políticos, profesionales y técnicos especializados. Las clases medias tendían a imitar a las clases altas, para distinguirse de los obreros y los campesinos. La respetabilidad se conseguía en el aseo, en la vestimenta, en su manera de hablar y ser.
e.      Los obreros y campesinos conformaban las clases bajas. Vivían hacinados, trabajaban 14 horas diarias, sin días de descanso. En 1860, comenzaron a surgir los sindicatos como organizaciones representativas de los trabajadores, con el objeto de regular las relaciones laborales entre el obrero y el empresario. Con el correr del tiempo, se convirtieron en organismo de presión a través de las huelgas. En 1889, la difusión de las ideas socialistas, dieron origen a los primeros partidos políticos que buscaban representar y defender a los obreros desde el gobierno democrático.

LA POLÍTICA: LA DIFUSIÓN DEL LIBERALISMO Y LA DEMOCRACIA

Las ideas de los Ilustrados del siglo XVIII, fueron el punto de partida del pensamiento liberal. Estas ideas fueron aplicadas en la independencia de EE.UU, en la Revolución industrial inglesa y en la Revolución francesa de 1789, dando fin al Antiguo Régimen caracterizado por el dominio de una monarquía absoluta y de una sociedad dividida en privilegiados y no privilegiados.
En 1815, después de la derrota de Napoleón, se produce una “Restauración de las Monarquías absolutas” en toda Europa. Sin embargo, las ideas liberales, se habían hecho carne en el pueblo que comenzó a exigir Constitución, división de poderes e igualdad de derechos ciudadanos. En Francia, hubo revoluciones intentando restablecer el Liberalismo, en 1820, 1830, estas fracasaron pero en 1848, el rey de Francia y los burgueses, aliados al gobierno, debieron aceptar los reclamos ciudadanos del pueblo, a la vez, que los reclamos de los trabajadores pobres.
A partir de entonces, los gobiernos de las sociedades industrializadas tuvieron que dar respuesta de participación política a diversos sectores sociales. Presionados y temerosos de perder su poder, los grupos sociales con poder económico y político, aceptaron algunas reformas, aunque consideraban que las clases bajas, por su ignorancia, no podían participar en política. Estas reformas, poco a poco, fueron consolidando la democracia.
La extensión del sufragio universal (voto de varones mayores, las mujeres estaban exceptuadas) significó un proceso de ampliación de la ciudadanía que originó la organización de los llamados “partidos de masas”, estos representaban los intereses de toda la sociedad (obreros, terratenientes, empresarios, sectores medios). Pero algunos obreros se constituyeron en partidos propios, estos partidos fueron llamados “partidos de clase.

Naciones, Estados nacionales y nacionalismo en la Europa del siglo XIX  

Entre los siglos XV y XVIII, en Europa Occidental se habían desarrollados procesos de construcción de Estados centralizados y modernos en España, Gran Bretaña y Francia. Estos nuevos Estados centralizados se consideraron representantes de una determinada “nación”, es decir, el conjunto de habitantes que comparten una lengua, religión y costumbres comunes.
Durante el siglo XIX, el conjunto de reinos y ciudades que compartían la nacionalidad alemana protagonizaron la formación de un Estado nacional alemán unificado, lo mismo ocurrió en Italia.
Además, la lucha por el reconocimiento de los derechos políticos de pobladores europeos favoreció el desarrollo del nacionalismo. En diversos países europeos, grupos de habitantes reclamaron el derecho de nacionalidad, porque no se sentían representados por el Estado al que habían sido incorporados, para ello recurrieron al principio de derecho de autodeterminación, que propone la elección de los habitantes al Estado que desean pertenecer.
Los reclamos nacionalistas fueron fuertes en el Imperio Otomano (hoy: Irán, Irak, Turquía, etc.) y en el Imperio Austro- Húngaro (formado por los actuales países de Austria, Hungría, República Checa, Eslovenia,, Montenegro, Serbia, Bosnia, Eslovaquia.